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Husky Siberiano

Cómo introducir un cachorro de husky a tu gato

Los huskies siberianos, a pesar de ser unos perros domésticos, todavía tienen un instinto de presa natural muy desarrollado, lo cual les lleva a querer perseguir y capturar animales más pequeños. Sin embargo, con un entrenamiento cuidadoso y disciplinado, tal vez solo puedas hacer que tu nuevo cachorro husky se lleve bien con tu gato, para ello intenta seguir estas pautas:

Seamos realistas la convivencia de un husky y un gato no es fácil

El entrenamiento que necesitarás darle a tu husky no será fácil. Se requerirá tiempo, paciencia y su atención vigilante durante muchas semanas, o incluso meses.

Debes tener presente que a pesar de este esfuerzo, es posible que el intento acabe en fracaso. Algunos perros no pueden evitar este instinto de presa incluso para gatos de familia.

Si tienes un gato y estás decidido a adoptar un cachorro de husky siberiano, debes pensar en un plan B, como separar físicamente al gato de los cachorros a tiempo completo. Ten en cuenta que un husky pueden matar al gato, si los dos se cruzan y no están completamente socializados.

Puede que no sea una idea agradable, pero debes ser consciente de las posibles consecuencias de co-habituar a un husky siberiano con un gato.

Husky siberiano y gatos, como convivir

Consejos generales para introducir un husky con un gato

No nos desanimemos antes de empezar. Aquí te presentamos algunas ideas de cómo comenzar bien y dar la oportunidad al husky y al gato de vivir juntos y felices.

Empieza a entrenar a tu siberiano cuando es un cachorro. Cuanto antes empieces, más fácil será formar buenos hábitos en la mente del perro y hacer que se acostumbre a la presencia de los gatos.

Asegúrese de poder separar físicamente el gato y el perro, cada uno con áreas de descanso, alimentación y defecación completamente separadas. Al principio, solo deben pasar cortos períodos de tiempo juntos, por lo que necesitan un espacio donde sentirse cómodos cuando no están juntos.

Primero ejercita a tu cachorro, antes de dejarlo pasar tiempo con su gato. El ejercicio puede disminuir la naturaleza bulliciosa de los cachorros, que podrían inclinarse a saltar o pisotear a su gato. Después de una buena caminata o carrera tu husky se mostrará más relajado.

Mantén a tu husky atado hasta que estés completamente seguro de que no atacará ni perseguirá a tu gato. Ya sabes que tu perro no debe pasear sin correa por el parque, y lo mismo se aplica en el interior con animales más pequeños.

Premia a tu husky cuando este se comporta bien con el gato Esta es la clave para ayudar a tu perro siberiano a entender que el gato es parte de su “familia”, y no un extraño.

Empieza preparando la casa

Las presentaciones requerirán que tu husky siberiano este atado o en algún lugar donde no pueda alcanzar al gato, mientras este podrá ir y venir.

Asegúrate de que el gato pueda escapar a un lugar seguro que ya conozca. Si tienes una puerta pequeña para mascotas, o una barrera que el gato puede atravesar pero no el perro, es una buena solución De lo contrario, bastará con una habitación que pueda cerrarse.

Primeras presentaciones del husky siberiano con el gato

En las primeras presentaciones te ayudará si tienes un compañero para que uno pueda manejar al husky y el otro al gato. Sin embargo, si estás solo, trata de alentar al gato a visitar al Husky y husmear, mientras controlas a este último.

Pon al perro en un área donde el gato pueda acercarse sin sorpresa: la visibilidad del gato es importante. Mientras el perro está con correa, anima al gato a que salga de su guarida y se acerque al perro. Sería natural que el perro se emocione y eso está bien. Lo importante es que tengas el control del perro y estés dispuesto a repetir este proceso muchas veces hasta que tu lobo siberiano muestre un comportamiento tranquilo y contenido.

El primer encuentro puede durar solo unos segundos antes de que el gato se escape. No olvides que los gatos son curiosos y es probable que vuelvan por más.

Desarrolla y potencia la relación entre el gato y tu husky

Trabaja hasta lograr encuentros estables de 5 minutos, y luego intenta alargarlos durante 6, 7, 8 minutos y más.

Mantén este plan durante un mes hasta que pueda tener sesiones sustanciales juntas (como 30 minutos) sin ningún problema importante. Si el husky salta hacia el gato o muestra otro comportamiento predatorio, pronuncia un “no” firme. No es necesario castigar al perro, más bien emitir elogios y comentarios positivos cuando muestra moderación.

Primer contacto libre entre el husky y el gato

Después del entrenamiento anterior ha llegado el momento de liberar al husky de la correa. Aún así asegúrate de tener abierto el lugar seguro del gato para que tengan un lugar donde correr si tienen miedo, y mantente cerca de tu husky y esta preparado para agarrar el collar si él perro se pone agresivo.

¡Con un poco de suerte, tu gato y tu perro están empezando a llevarse bien! Por supuesto, puede tomar muchas semanas o meses de supervisión para estar seguro de que no se lastimarán entre sí. Lo mejor es tenerlos separados cuando estás fuera de casa, por lo menos durante los primeros meses.

Señales de advertencia, vigila la agresividad de ambos

El comportamiento agresivo de cualquiera de los animales es una señal de que la relación necesita más trabajo.

Los gatos tienden a agitar su cola cuando están ansiosos, dan golpes con sus patas y miran fijamente a su enemigo. Los perros esquimales tienden a emocionarse y moverse mucho, tal vez tratar de levantar al gato con su mandíbula.

Debes mantenerte vigilante hasta estar completamente seguro de que ambos se respetan y se encuentran a gusto juntos.